Bravo por las adaptaciones de Dread y Book of Blood. Reconozco que mi mayor problema con la de Midnight Meat Train (¿mejor título de la historia?) fue la elección de Bradley Cooper para el papel protagonista, sencillamente porque no lo soportaba desde los tiempos de Alias (aunque últimamente me he reconciliado con él gracias a la estupenda Resacón en Las Vegas). Sin embargo, fobias personales aparte, tampoco me gustó nada la forma en que inflaron el relato original: ahí, como en una visita a un club de strip-tease, la novia sobraba. Sí me gustó mucho visualmente, y tanto Dread como Book of Blood mantienen el nivel en ese sentido, pero es que éstas además logran desarollar sus fuentes con un acierto inusitado.
Book of Blood lo tiene más fácil para llenar metraje, ya que en realidad adapta el relato homónimo y su secuela On Jerusalem Street, pero aun así se saca de la manga un buen número de escenas antológicas, a base de libelulones negros y brujitas góticas en shorts (y de materializar todas las insinuaciones lúbricas del cuento). También da en el blanco (nunca mejor dicho, y hablando de aciertos visuales) al llevar la evolución de la protagonista hasta el plano físico, y al integrarla en el final de la historia, componiendo un personaje más atractivo de lo que era en origen.
Dread, por su parte, retuerce algo más el relato original, introduciendo nuevos personajes y expandiendo los viejos (incluso desdoblándolos), pero siempre con un tino y un estilillo admirables: la chica de las manchas, por ejemplo, o el detalle de las pinturas de Quaid (más sobre eso aquí). Y lo hace siguiendo fielmente la línea que le marca el relato… hasta que llega el momento del giro final, que de seguro habrá producido más de una embolia entre la masa barkerófila, pero que a mí personalmente me ha hecho mucha gracia. ¿Cómo podría ser de otro modo, con unas intenciones tan descaradas… y un referente tan querido?
Que conste que yo me refiero sólo al tufillo franquiciero del nuevo desenlace, pero hay quien ha ido más allá. Escuchemos lo que el propio Clive tiene que decir al respecto:
It’s a completely different thesis [to the Saw movies]. Firstly, of course, we came twenty years earlier! I just have to say that for the record! But yes, you’re absolutely right. Saw’s thesis is a very different one, however. Firstly, it’s a revenge thesis. Secondly, Quaid is essentially researching fear, he’s researching the nature of dread and Jigsaw in Saw is not interested in that, he’s interested in watching people break down. He’s interested in watching the test – testing their ingenuity, if you will, when there’s a bomb attached to their testicles. And that’s a very different idea. I’d be surprised if the writers of Saw hadn’t read Dread, but who am I to know..? And the tone – I’ll give you an example. One of the memorable things for many people in Dread is the meat, you know the girl who will not eat meat being left with a piece of meat which is slowly decaying and becomes more repulsive. As the days go by and as she becomes more desperate you know her chance of being nourished by it becomes more disgusting – that isn’t the stuff of Saw. I don’t know what Saw would do in place of that – probably something like put a bomb in the food or something.
(vía CliveBarker.info)


